top of page
Consejos para la práctica diaria de la atención plena
Directrices generales
Empieza poco a poco: Las sesiones cortas y regulares de atención plena suelen ser más efectivas que las sesiones largas ocasionales. Incluso un minuto puede ser beneficioso.
Intégralo en la vida diaria: convierte actividades rutinarias como ducharte, lavar los platos o conducir en momentos de atención plena, centrando toda tu atención en las sensaciones que experimentas.

No juzgues: Cuando tu mente divague inevitablemente, guía suavemente tu atención de vuelta al punto de enfoque (respiración, sensación, etc.) sin criticar.
bottom of page




